La inteligencia artificial puede ser una herramienta valiosa para proclamar el Evangelio, pero nunca su fundamento. Debemos buscar este fundamento en la experiencia de Dios y su Reino que cada uno de nosotros, por gracia, ha vivido. El reto es este: Usando IA sin perder de vista quiénes somos y qué estamos llamados a hacer. Sólo así la tecnología podrá convertirse en un aliado de la misión y no en un obstáculo para la verdad del hombre revelada en Cristo”. (P. Gustavo Agín scj)
¡Feliz lectura del NEF!