in memoriam provincia de francia

8 de enero de 1926 - 28 de enero de 2008

El 27 de enero de 2008, el P. Angelo se ha ido hacia la casa del Padre. Nacido en Lainate (provincia de Milán) el 8 de enero de 1926, entró, a la edad de 12 años, en la familia de Betharram como apostólico. Pronunció sus primeros votos en 1944 y se ordenó de sacerdote en 1950.

Podemos distinguir dos grandes períodos en su vida.

El primero, de 1950 (año de su ordenación) a 1988, el P. Angelo estuvo casi totalmente comprometido en el trabajo de la formación, con futuros religiosos o colegiales. La mayor parte de su vida fue educador de jóvenes, transmitiéndoles su pasión por el Señor y por san Miguel, nuestro fundador.

El segundo período se abre en 1988, con un accidente en la ruta que lo clava en una silla de ruedas y, cosa más dura de aceptar, que lo obliga a vivir en un centro especializado en Solbiate Comasco, propiedad de la Orden de San Juan de Dios. Durante esos veinte años, la Provincia no lo ha abandonado: un acuerdo con esos Hermanos hospitalarios preveía el cargo de un betharramita como capellán de la casa.

Fueron años complicados. Aceptar el sufrimiento no es fácil para nadie: el P. Angelo no ha escapado a esta ley de bronce. Al mismo tiempo, siempre tuvo pensamientos benévolos para quienes lo visitaban.

Siempre me ha impresionado su vivo deseo de volver a una comunidad religiosa; hasta querer gustar la vida de familia, los tiempos de oración y de convivialidad (sobre todo los juegos de cartas, que practicaba mucho).

Estos años de sufrimiento seguramente que lo han forjado. Pero en vez de suscitar en él rebelión, odio o dureza, lo han hecho manso, cariñoso. Estoy convencido de que ha sido capaz de acoger la voluntad de Dios que le ha sido revelada en la enfermedad y lo ha transformado en instrumento de salvación para él y, a partir de él, ha hecho un sujeto de ofrenda para la Congregación a la que tanto ha querido.

Lo confiamos alamor del Padre, a la intercesión de san Miguel Garicoïts y a la de todos los religiosos de Betharram que lo han recibido en la casa del Padre.

Graziano Sala,SCJ Superior provincial