Misión betharramita latinoamericana
en Bolivia

 

Entre los días 1 y 11 de febrero tuvo lugar en Bolivia la Misión betharramita latinoamericana que, desde hace unos tres años, se procura animar desde las (vice) provincias de Argentina, Brasil y Paraguay.

Se trata de una experiencia interprovincial que se viene realizando en una parroquia de la diócesis de Tarija, con sede en el poblado de Yunchará, y que surgió como inquietud del Encuentro Latinoamericano Betharramita ELAB '96.

El servicio que se viene prestando a esta parroquia -asignada como "campo de labranza" por Monseñor Ademar a los betharramitas- consiste principalmente en cursos de verano para formación de líderes; se realiza también la animación litúrgica de los tiempos fuertes anuales, especialmente en Semana Santa.

En esta oportunidad, 10 betharramitas de Argentina y Paraguay (3 religiosos-sacerdotes y 1 diácono, y 6 laicos) hemos procurado dar continuidad al proyecto que se viene desarrollando desde los años anteriores.

Celebración del Bautismo.

A este fin, subdividimos sucesivamente nuestra comunidad en pequeños grupos-equipos de trabajo, encargados de hacerse presente

en algunos de los tantísimos poblados y puestos de la parroquia, los cuales, en muchos casos, oscilan entre las 10 y 20 familias.

Las actividades centrales fueron las celebraciones de la Eucaristía y la Reconciliación -en algunos casos celebraciones de la Palabra- y los encuentros de formación destinados especialmente a los líderes de las comunidades, pero abiertos a la participación de toda la gente que quisiera participar. A esto hay que añadir como "ingrediente fundamental" nuestra presencia gratuita durante uno, dos o tres días en varias de esas comunidades. Esto incluye visitar familias -especialmente enfermos-, compartir sus mesas y tomar parte de momentos comunitarios festivos con música, juegos y baile.

 

Si tuviera que ponderar la riqueza de esta experiencia de misión, podría destacar unos cuántos elementos positivos:

 

También señalaría algunas dificultades:

 

Pero, globalmente, creo que constituye un muy buen ejemplo de camp volant:

P. Gerardo RAMOS